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miércoles, 13 de septiembre de 2017

EL MONOPOLIO DE GOOGLE EVALUANDO LA SALUD MENTAL DE SUS USUARIOS




El Apocalipsis de Google es de Grandes Proporciones
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Historia en Breve

    Google se ha asociado con la Alianza Nacional sobre Enfermedades Mentales y está profundizando en el negocio de la promoción de medicamentos con el lanzamiento de un cuestionario de autoevaluación para la depresión
    Google y otras nuevas empresas de tecnología están investigando la posibilidad de evaluar problemas de salud mental mediante la utilización de una combinación de sus registros médicos electrónicos y el seguimiento de su uso del Internet y las redes sociales
    Para detener el creciente monopolio de Google, firme la petición "Don’t be evil" y evite todos los productos de Google incluyendo Gmail, documentos de Google y el buscador Google. Un buen motor de búsqueda alternativo es DuckDuckGo

Por el Dr. Mercola
En varias ocasiones he escrito sobre los peligros que hay en los monopolios de las industrias farmacéutica y agrícola, sin embargo, Google quizás sea uno de los monopolios más grandes que haya existido en el planeta.

La razón por la que he decidido encarar a Google es porque el gigante de la tecnología se está introduciendo cada vez más en nuestra vida cotidiana, desde la educación de los niños, los sustitutos de carne patentados,1,2 hasta la atención de salud, y con su monopolio en Internet y su rastreo e intercambio de información personal, Google representa una amenaza muy particular.

Cualquier persona preocupada por su salud, los alimentos y su capacidad para obtener información veraz sobre ambas, necesita comprender el papel que desempeña Google y de qué lado se encuentra en realidad.

Comenzando con lo que se refiere a la atención de salud, la compañía se asoció recientemente con la Alianza Nacional sobre Enfermedades Mentales (NAMI, por sus siglas en inglés) y está profundizando en el negocio de la promoción de medicamentos al lanzar un test de autoevaluación de la depresión.3,4

Al igual que WebMD lo hacía desde antes, esta prueba lo canaliza hacia una solución farmacológica. Sin importar cómo haya respondido a las preguntas del WebMD se le diagnosticaba como en riesgo de padecer depresión mayor y se le exhortaba a hablar sobre un tratamiento con su médico.

Resulta que esa prueba fue patrocinada por la empresa farmacéutica Eli Lilly que es fabricante del antidepresivo Cymbalta.

Ahora, cada vez que usa el término "depresión clínica" en el buscador de Google para teléfonos celulares, encontrará un enlace a una página con el fin de que "revise si está clínicamente deprimido". Según MedicalXpress, el test forma parte del Cuestionario sobre la Salud del Paciente-9 (PHG-9), "un examen de diagnóstico clínicamente validado".5
Tenga Cuidado con los "Grupos Defensores de los Derechos del Paciente" que Trabajan a Nombre de los Fabricantes de Medicamentos

Si bien podría parecer un ideal altruista con el fin de aumentar la conciencia sobre las enfermedades mentales, la campaña "stop the stigma" (detenga la estigmatización) en realidad es financiada y dirigida por la propia industria farmacéutica, bajo el disfraz de varios grupos de fachada de los cuales NAMI forma parte.

Como señaló PsychCentral, casi el 75 % del financiamiento de la organización proviene de compañías farmacéuticas.6

La evidencia también demuestra que las compañías farmacéuticas le han dado instrucciones a NAMI con el fin de "resistirse a los esfuerzos estatales para limitar el acceso a los medicamentos para la salud mental" y sobre "cómo defender con firmeza las cuestiones que afectan los beneficios de la industria".

Como señaló el organismo de control para la salud mental CCHR International,7 "la próxima vez que vea un anuncio de promoción de ‘stop the stigma’ véalo como es, una campaña de marketing farmacéutico".

El artículo continúa hablando de cómo la industria farmacéutica creó "grupos defensores de los derechos del paciente" para los enfermos mentales. En realidad, estos llamados grupos de defensa forman parte de la mercadotecnia de la industria de los medicamentos y su mecanismo de presión política.

De acuerdo con CCHR, grupos como NAMI y Niños y Adultos con Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (CHADD, por sus siglas en inglés) "han ejercido una presión constante para obtener una legislación que beneficia a las industrias farmacéuticas y de salud mental que los financian, y no a los pacientes que pretenden representar", y añade:

    "Un grupo defensor de los derechos de los pacientes para los enfermos mentales nunca apoyaría algo tan absurdo y evidentemente peligroso como los es la administración de electroshock a mujeres embarazadas, ni consentiría que se permita que las escuelas puedan exigirle a los niños tomar medicamentos psiquiátricos como requisito para asistir a clases.

    Además, nunca se opondrían a que la FDA realmente realice su trabajo y por fin emita advertencias acerca de lo que los antidepresivos pueden causar, como que los niños cometan suicidio, o que publique advertencias sobre los medicamentos para el ADHD y sus efectos secundarios graves e incluso mortales.

     Y sin embargo, estas son sólo algunas de las acciones aprobadas y promovidas por estos llamados grupos de defensa de los derechos de los pacientes.

    En pocas palabras, estos grupos no son lo que parecen ser. Sin embargo, su influencia sobre las legislaciones, la presión, regulación de medicamentos (o la falta de ella) y las campañas de relaciones públicas es sustancial y afecta a toda la nación", advierte el CCHR.

    "Estos grupos ...presionan sin control al Congreso y a los gobiernos estatales con el fin de canalizar miles de millones de dólares más por parte de los contribuyentes hacia programas de salud mental que benefician a la industria que los financia--no a los pacientes que pretenden representar".

El Diagnóstico de Salud Mental por Medio de la Tecnología

En el año 2015, Google contrató al exdirector del Instituto Nacional de la Salud Mental (NIMH, por sus siglas en inglés), el Dr. Tom Insel,8 como investigador principal de la unidad Google Life Sciences (GLS).9 (Más tarde, la unidad GLS fue renombrada como Verily, la cual le pertenece parcialmente a Alphabet, la compañía matriz que ahora también es dueña de Google).

En ese momento, Insel dijo para The Register que su trabajo en GLS consistiría en encontrar tecnología para "ayudar con la detección temprana, mejor prevención y manejo más efectivo de los padecimientos graves de salud".

Insel se desempeñó como director del NIMH entre los años 2002 y 2015.10 En el año 2010, Insel--quien encabezó los esfuerzos para reforzar las normas éticas--se vio envuelto en un escándalo de conflicto de intereses y fue acusado de tener una antigua relación de quid pro quo con Charles B. Nemeroff, un psiquiatra e investigador de la universidad de Emory que fue encontrado culpable de no declarar fondos farmacéuticos por un total de $ 1.2 millones.11 De acuerdo con The Chronicle of Higher Education:12

    "En el año 2003, la revista Nature fortaleció sus políticas de divulgación del autor después de que el Dr. Nemeroff utilizara un artículo en Nature Neuroscience para recomendar los tratamientos para la depresión en los cuales tenía un interés financiero no declarado.

    En el año 2004, Emory emitió un informe citándolo por varias violaciones "graves" a sus políticas sobre conflictos de intereses con el fin de proteger a los pacientes.

    En el año 2006, renunció a su puesto como editor de la revista Neuropsychopharmacology después de que se informara que había aprobado un mecanismo injertable para el tratamiento de la depresión sin revelar el pago de su fabricante.

    Y por último, dejó Emory ...después de que los investigadores del Senado estadounidense descubrieran que recibió $ 2.8 millones de dólares de GlaxoSmithKline y otras compañías farmacéuticas entre los años 2000 y 2007, y le faltó declarar al menos 1.2 millones de dólares".

Al inicio, Insel negó por completo dicha acusación,13 sin embargo, semanas después expresó su arrepentimiento en una carta para el senador Charles Grassley, donde admitió que ayudar a Nemeroff a conseguir un empleo en la Universidad de Miami había sido inapropiado.14

En mayo del presente año, Insel dejó Verily (antes GLS) para unirse a otra startup de tecnología llamada Mindstrong. Curiosamente, Mindstrong está haciendo más o menos exactamente lo mismo que Verily--crear smartphones y aplicaciones tecnológicas computarizadas con el fin de diagnosticar y tratar trastornos de salud mental. Según Wired:15

    "Una combinación de sus expedientes médicos... y de cómo utiliza sus dispositivos... podría ser un gran acervo de información para predecir y tratar los problemas de salud...

    De hecho, el estado de ánimo es una de las cosas que el estudio de referencia de Verily con un costo de $ 100 millones va a monitorear entre los 10 000 posibles participantes.

    En Mindstrong, una de las primeras pruebas con este concepto hará un estudio de cómo 600 personas utilizan sus teléfonos celulares, con lo que tratan de correlacionar los patrones de uso del teclado con consecuencias como la depresión, psicosis o manía".

Google Registra Todo lo que Hace
Goopocalypse

No sé a usted, pero la idea de que sus registros médicos electrónicos puedan estar vinculados al uso que le da al Internet y a sus redes sociales para evaluar su riesgo de padecer problemas de salud mental y/u otros problemas de salud, no me hace sentir cómodo y conforme.

En varias ocasiones, Google ha sido sorprendido infringiendo los derechos de privacidad y distorsionando el tipo y la cantidad de información que recopila de sus usuarios.

Está claro que Google registra todo lo que hace en línea si utiliza una función autorizada por él. También está claro que la captura de datos de sus usuarios es su negocio más importante.16

En realidad, el hecho de que proporcione otros servicios mientras se dedica a eso está fuera de lugar y sirve como la distracción ideal para ignorar el hecho de que están ocurriendo graves violaciones a la privacidad. De acuerdo con el informe de Gawker:17

    "Todas las palabras de todos los correos electrónicos enviados a través de Gmail, así como cada clic que se realice en un buscador Chrome es observado por la empresa. 'No necesitamos que teclee en absoluto', [Eric co-fundador de Google]

    Una vez Schmidt dijo: ‘Sabemos dónde está. Sabemos dónde ha estado. Podemos saber más o menos en qué está pensando'".

En la actualidad, los jóvenes y sus padres deben ser particularmente cuidadosos y conscientes de lo que Google está haciendo. Durante los últimos cinco años, Google se ha apoderado de las aulas de los Estados Unidos.

Tal como lo señaló The New York Times,18 hoy en día, más de 30 millones de niños de los Estados Unidos utilizan aplicaciones educativas basadas en Google tales como Gmail, documentos de Google, aplicaciones de Google para alumnos y aplicaciones de Google alimentadas por Chromebooks.

Una vez fuera de la escuela, estos jóvenes son incitados a convertir sus cuentas escolares en cuentas personales, lo que le permite a Google construir perfiles de personalidad extraordinariamente eficaces a medida que los estudiantes se convierten en adultos jóvenes.

Si estos perfiles sólo se utilizaran con fines de mercadotecnia ya sería suficientemente grave. Pero, ¿qué pasa si se utilizan para otro tipo de evaluaciones? La recopilación de datos de Google es especialmente preocupante en vista de sus conexiones militares.19

Un reciente artículo de Activist Post revela cómo YouTube está censurando a Ron Paul, excongresista y candidato presidencial del Partido Republicano (GOP) en el año 2011, por promover la paz.20 Paul también ha sido un incansable defensor de la libertad sanitaria a lo largo de toda su carrera.

Es decir, ahora Google está controlando activamente la información pública--lo que también se conoce como ingeniería social--y, como lo señala el artículo:

    "Si oponerse a una guerra ilegal mediante un mensaje de paz y libertad se convierte en una ‘ofensa’ censurable, es hora de empezar a poner atención... No se equivoque, lo que hoy en día estamos presenciando en YouTube y Facebook es un movimiento para silenciar a la oposición pacífica...

    Esta represión también coincide con una promoción masiva de los principales medios de comunicación para fomentar la división entre la población...

    Las políticas de división de la identidad se introdujeron a las gargantas colectivas de las masas con el fin de crear una entono tan dividido que las personas nunca llegan a observar quién los controla. El nuevo discurso de odio--hable y será reprimido--está en desacuerdo con el status quo".

El eslogan de Google solía ser "Don’t be evil" (no sea malvado), pero eso es exactamente lo que son. Cuando Google se convirtió en Alphabet, dejó tras su lema "no sea malvado" por un eslogan más completo que comienza con hacer "lo correcto--cumplir la ley, actuar honradamente y tratarse los unos a los otros con respeto".21

Sin embargo, la compañía sigue actuando como si estuviera por encima de la ley y realmente se le dificulta hacer lo correcto. De hecho, Google parece pensar que sus acciones son justas y justificables sólo por el hecho de son ellos quienes las realizan.

El Poder Absoluto Corrompe Absolutamente

Todo esto nos lleva al tema del monopolio y la corrupción que surge inevitablemente. En este punto no puedo pensar en ninguna empresa que opere tan descaradamente en violación a las normas antimonopolio como lo hace Google.

El poder absoluto corrompe absolutamente, y sin duda este proverbio encaja al describir a Google. De acuerdo con el informe de The Washington Post:22

    "Google ha establecido un patrón de presión y amenaza sobre la adquisición de poder. Y alcanzó un punto peligroso en el momento en que ya no quiere permitir la oposición... Una vez que se llega a una cúspide en el poder se comienza a creer que cualquier amenaza a su autoridad es infame en sí misma y que tiene derecho a suprimir la oposición.

    Tal como la famosa frase de Lord Acton, "el poder despótico siempre va acompañado por la corrupción de la moral’. Quienes ostentan demasiado poder no pueden más que ser malos.

    Google, la empresa dedicada a la libertad de expresión, ha optado por silenciar a la oposición, al parecer sin ninguna ironía ...

    En los últimos años, Google se ha hecho ambicioso por poseer no sólo la capacidad de búsqueda, mapas y videos, sino también por moldear la opinión pública. Tal como informó recientemente el Wall Street Journal, Google ha reclutado y promovido a profesores de derecho que apoyan su postura".

De acuerdo con un reciente informe de Campaña por la Rendición de Cuentas (CfA, por sus siglas en inglés),23 Google ha pagado millones de dólares a académicos en Estados Unidos y Europa con el fin de influir tanto en la opinión pública como en los lesgisladores.24,25

Esto incluye la financiación de artículos de investigación "que parecen apoyar los intereses empresariales de las compañías tecnológicas y protegerlos en contra de los obstáculos regulatorios como los antimonopolio y la lucha contra la piratería".

Algunos de estos académicos no han declarado la fuente de su financiación a pesar de que los pagos han llegado hasta los $ 400 000. Como lo señaló The Times:26

    "En una ocasión, Eric Schmidt exdirector ejecutivo de Google, citó a un autor financiado por Google en respuestas escritas al Congreso con el fin de respaldar su afirmación de que su empresa no era un monopolio--sin mencionar que él había pagado por el artículo..."

Europa Multa a Google por Casi $3 Mil Millones Por Violaciones Antimonopolio

El poder se puede evaluar al observar sus gastos en presión política y, hasta el momento en este año, Google está liderando el juego cuando se trata de gastos corporativos en presión política--y esfuerzos dirigidos principalmente hacia la eliminación de sus competidores para ganar poder sobre los demás. Google también parece aprovechar al máximo su poder sobre las organizaciones que ayuda a financiar.

Un ejemplo reciente de ello fue cuando el equipo de Open Markets del grupo de expertos de New America publicó una declaración elogiando la decisión de la UE de imponer una multa de $ 2.7 mil millones en contra de Google por violaciones a sus leyes antimonopolio.

En resumen, Google le dio preferencia en los resultados de búsqueda a sus propias filiales comerciales por encima de sus competidores, lo que la UE consideró una violación de las normas antimonopolio

El equipo de Open Markets también pidió a la Comisión Federal de Comercio, al Departamento de Justicia (DOJ, por sus siglas en inglés) y a los fiscales generales estatales de los Estados Unidos, que le aplicaran la ley norteamericana contra los monopolios a los negocios de Google en Estados Unidos.

La respuesta de Google a la declaración de Open Markets fue rápida y en un periodo de tres días, el grupo de expertos de New America--quienes a lo largo de los años han recibido más de $ 21 millones por parte Google-- derrocó a todo el equipo de Open Markets.27

Zephyr Teachout, profesora asociada de derecho en la Universidad de Fordham, escribe en su artículo para Washington Post, "Google Viene Tras los Críticos del Ámbito Académico y Periodístico. Es Hora de Detenerlo:"28

    "La extralimitación imperial de Google al intentar reprimir a un grupo de cinco investigadores demuestra el argumento que la primer publicación de Open Markets estaba tratando de destacar:

    Cuando las empresas consiguen demasiado poder se convierten en una amenaza para la libertad de expresión democrática y para la libertad de los ciudadanos en general...

    Google se está convirtiendo en un gobierno por sí solo, y ni siquiera parece capaz de ver su propio alcance. Nosotros, como ciudadanos, debemos responder de dos maneras.

    En primer lugar, apoyar a los investigadores y periodistas valientes que se resisten a tolerar su abuso de poder; y en segunda, apoyar las leyes antimonopolio tradicionales que nos permitirán tener grandes empresas innovadoras--sin permitir que nos gobiernen.

    Las acciones de Google forzaron al equipo de Open Markets a abandonar New America. Pero, por fortuna, no lograron silenciarlos por completo. Open Markets continuará como una organización independiente, la cual presidiré. Su trabajo de exhibir a los monopolios corporativos y promover la regulación es más importante que nunca. Google nos demuestra porqué".

New America Enfrenta un Contraataque

Sin embargo, el hecho de que New America estuviera mimando a Google y obedeciendo las órdenes de la compañía no pasó desapercibido y Anne-Marie Slaughter, presidenta del grupo de expertos que es financiado por Google, ahora es acusada de comprometer la reputación de New America con su decisión de expulsar a Open Markets.

Los especialistas afiliados a New America también han estado "comparando discretamente artículos sobre casos anteriores ​​en los que afirman que colocó los intereses de los contribuyentes sobre la ideología". Según The New York Times,29 Slaughter "se ha comprometido a reexaminar las políticas de su grupo para tratar con los contribuyentes al mismo tiempo que defiende la integridad intelectual de la organización". Lo que resulte de esa “revisión" está por verse.

Resurgimiento Antimonopolio

El experiodista económico Barry Lynn, director de Open Markets, quien antes de ser derrocado por Slaughter pasó más de una década en la Fundación New America, ha luchado contra los monopolios como Google desde hace tiempo, y su trabajo está ganando terreno en lo que algunos han llamado un "resurgimiento antimonopolio".30 Como señala The Daily Beast:31

    "Durante años, Lynn ha estado advirtiéndonos sobre el efecto perjudicial que tienen los monopolios en todas las facetas de la vida en los Estados Unidos: desde los alimentos que se consumen, el sistema financiero que se usa, hasta las formas de comunicación de las que uno depende. Y durante años, su trabajo se ha limitado a los confines habituales de la defensa y el ámbito académico...

    El [24 de julio del año 2017] eso cambió. [El Líder de la Minoría del Senado Chuck Schumer (D-NY) y el Líder de la Minoría en la Cámara Nancy Pelosi (D-CA)]... estableció una plan que hace gran hincapié en la toma de medidas severas en contra de los monopolios corporativos.

    El tema ocupa las primeras cuatro páginas de un documento de 10 hojas e incluye el establecimiento de nuevos estándares para la consolidación del poder corporativo, lo cual le da nuevas herramientas a los reguladores para confirmar y revisar las fusiones y para crear un nuevo defensor de la competencia de consumo con el fin de combatir el ‘comportamiento anticompetitivo’.

    Lynn, que calcula haber estado trabajando sobre este tema durante 15 años, calificó el nuevo plan como "fantástico".

Los Monopolios Tecnológicos se Unen para Crear lo Mejor en Inteligencia Artificial del Mundo

El año pasado, The Register32 publicó un artículo que destacó la corrupción entre Google y los consejeros de política de la UE; 16 empleados de Google se han unido a las filas del gobierno en la UE, mientras que 64 asesores políticos han renunciado para unirse a Google.

En la actualidad vemos este fenómeno de corrupción con tanta frecuencia que se ha vuelto bastante común. Por desgracia, es demasiado eficaz y por eso es que la industria abusa de él. Google está dirigiendo un monopolio tan claro que es muy sorprendente que Estados Unidos no lo haya sancionado con cargos antimonopolio similares a los presentados por la UE.

Por otra parte, el año pasado Music Technology Policy publicó un extenso artículo33 en el cual describió cómo Google logró colocar a uno de sus propios abogados en la división antimonopolio del DOJ, para de ese modo proteger sus propios intereses. Esta corrupción entre el gobierno y las corporaciones existe por una razón, y de ninguno modo son para el beneficio público.

A medida que miramos al futuro, también tenemos que lidiar con la vista que tiene Google sobre la inteligencia artificial (A.I, por sus siglas en inglés). Dos grandes monopolios ya han unido sus fuerzas para lograr lo mejor del mundo en la A.I.

Según informó The New York Times,34 Amazon y Microsoft ya están trabajando juntos fusionando sus asistentes digitales controlados por voz--Alexa y Cortana--con el fin de ampliar las capacidades de ambos y aprovechar las fortalezas y habilidades de cada uno.

    "En una entrevista ... [el CEO de Amazon, Jeff] Bezos predijo que con el tiempo las personas recurrirán a diferentes asistentes digitales... de la misma manera en que recurren a un amigo para obtener consejos sobre excursionismo, y a otro por recomendaciones sobre restaurantes. ‘Quiero que tengan acceso a la mayor cantidad de Inteligencia Artificial posible’, dijo el Señor Bezos".35

En última instancia, el objetivo es crear AIs de autoaprendizaje que sean capaces de imitar los procesos de pensamiento humano.

Mientras tanto, Vanity Fair informa que Elon Musk está promoviendo una "campaña de miles de millones de dólares" para prevenir el apocalipsis de la A.I y con ello pide que haya regulaciones para la tecnología "antes de que sea demasiado tarde".

Según Musk, la A.I está progresando a un ritmo mucho más acelerado de lo que la mayoría las personas comprenden, y no hay manera de saber para lo que podría ser utilizada al final. Vanity Fair escribe:36

    "En un impactante reproche público a sus amigos y compañeros técnicos, Musk advirtió que podrían estar creando los medios para su propia destrucción.

    Le dijo a Ashlee Vance de Bloomberg... que temía que su amigo Larry Page, co-fundador de Google y ahora C.E.O. de la empresa matriz, Alphabet, pudiera tener buenas intenciones y aún así ‘producir algo nocivo por accidente’--incluyendo posiblemente, ‘una flota de robots de mejor inteligencia artificial mejorada, capaces de destruir a la humanidad’.

    Está en la sangre de Larry Page y en el ADN de Google creer que la A.I. es el destino inevitable de la compañía--piense en ese destino como quiera. ('Si se llega a encender la A.I. perjudicial’, me dijo Ashlee Vance, 'primero se encenderá en Google')".

Tome Medidas--Esto es lo Que Puede Hacer

Como puede ver, Google (o más precisamente, Alphabet, la renombrada compañía matriz que aloja a las diferentes divisiones) se está convirtiendo en una gigantesca súper entidad que parece un pulpo cuyos tentáculos llegan hasta el gobierno, la producción de alimentos, atención de salud, educación, usos militares y la creación de A.Is que podrían funcionar más o menos de manera independiente.

Un componente clave de muchas de estas empresas es la información--todos sus datos de uso personal; el rastreo de todas las páginas web que haya visitado y todas y cada una de las ideas que haya escrito en un dispositivo autorizado por Google, además del rastreo geográfico que registra todos sus movimientos.

A fin de cuentas, ¿qué se puede hacer con ese tipo de información además de publicidad personalizada? ¿Cómo se podría usar en combinación con robots militares provistos de A.I? ¿Cómo podría usarse para influir en sus decisiones de salud? ¿Cómo se puede utilizar para influir en sus decisiones de estilo de vida? ¿Cómo podría (o se usa) para moldear las políticas y la sociedad en general?

Hoy en día, ser un consumidor consciente implica tomar decisiones inteligentes e informadas acerca de la tecnología.

Es probable que cualquiera que haya pasado incluso una pequeña cantidad de tiempo considerando las consecuencias que tiene el monopolio, cada vez mayor, de Google sobre nuestra vida diaria, se estremezca ante las posibilidades y que además esté de acuerdo en que no podemos permitir que esto continúe. Para ser parte de la solución, le invito a tomar las siguientes medidas:

·         Firme la petición "Don’t ve evil" creada por Citizens Against Monopoly
·         Evite todos y cada uno de los productos de Google. Si tiene una cuenta de Gmail, ciérrala y abra una cuenta con servidor de correo electrónico que no tenga nada que ver con Google. Deje de usar documentos de Google. Hace poco, Digital Trends publicó un artículo que sugiere varias alternativas.37 Si es un estudiante de bachillerato, no convierta en cuentas personales las cuentas que creó en Google como estudiante
·         No utilice el motor de búsqueda de Google. Hasta el momento, una de las mejores alternativas38 que he encontrado es DuckDuckGo.39 Ahora es mi principal motor de búsqueda y evito Gmail y todos los productos de Google en la medida de lo posible.

Fuente: articulas.mercola.com

viernes, 1 de septiembre de 2017

PRIMER MINISTRO DE INDIA DE QUE LADO ESTA?




¿Ha cambiado de bando la India de Narendra Modi?
por F. William Engdahl

Durante los últimos meses, la India ha cambiado bruscamente de actitud sobre varios temas, como si el primer ministro Narendra Modi tratara de sabotear su acercamiento a China y Pakistán y estuviese creando conflictos artificiales. William Engdhal estima que ese repentino cambio de postura está inspirado por Washington y Tel Aviv.
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Es muy preocupante ver una nación como la India, uno de los países con más potencial del mundo, autodestruirse sistemáticamente. Provocar una nueva guerra con China por unas cuantas parcelas de tierra en las lejanas alturas del Himalaya, donde las fronteras de la región autónoma china del Tíbet convergen con las de la India y con el reino de Bután, es sólo el más reciente ejemplo de ello. La pregunta que se plantea a partir de ahí es saber quién o qué gran objetivo se esconde tras esas políticas internas y externas de la India de Narendra Modi. ¿Será que Modi ha cambiado de bando? Y, de ser así, ¿para alinearse bajo qué bandera?
¿Armonía euroasiática?

Sólo un año antes, todo parecía, sino tranquilo, al menos en vías de una evolución pacífica con los vecinos asiáticos de Modi, incluso en relación con China y, aunque con cierta reserva, en cuanto a Pakistán.

El año pasado, en efecto, la India fue oficialmente aceptada, al mismo tiempo que Pakistán, como miembro de la cada vez más importante Organización de Cooperación de Shanghai (OCS), en la que China es miembro fundador, junto a Rusia. Ese hecho fortaleció las esperanzas de que el formato común de la OCS permitiera una solución pacífica de las vivas tensiones fronterizas creadas en 1947 por la división británica de la India en un Pakistán mayoritariamente musulmán y una India fundamentalmente hindú, división que dejó numerosas áreas de fricción, incluyendo Cachemira, que el vizconde Mountbatten mantuvo astutamente como futuros posibles puntos de explosión.

La India y China son miembros del BRICS (Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica), grupo de países que acaba de crear en Shanghai un nuevo banco de desarrollo, cuyo presidente es indio. La India es también miembro del Banco Asiático de Inversión en Infraestructura, con sede en China. Y, hasta el momento en que el primer ministro Narendra Modi anunció la negativa de la India a participar en la conferencia China One Belt, One Road (sobre la Ruta de la Seda), realizada el 14 de mayo en Pekín, ese país estuvo participando en el vasto proyecto euroasiático de infraestructura.
El boicot indio contra la Ruta de la Seda y el «Corredor de la Libertad» de Japón

Pero las cosas cambiaron muy rápidamente. Modi anunció su negativa a participar en la conferencia sobre la Ruta de la Seda esgrimiendo como motivo las inversiones chinas en el Corredor Económico China-Pakistán (China-Pakistan Economic Corridor, CPEC): una acción de desarrollo de infraestructura portuaria, ferroviaria y de autopistas entre China y Pakistán, cifrada en 62 000 millones de dólares, que, como parte de la Ruta de la Seda, atraviesa la parte de Cachemira que Pakistán ocupa.

Posteriormente, con sorprendente precipitación, la India reveló un estudio para la creación de un nuevo «Corredor de crecimiento Asia-África» (Asia-Africa Growth Corridor, AAGC) en una reunión del Banco Africano de Desarrollo realizada en el Estado indio de Guyarat, en el marco de un proyecto conjunto presentado con el primer ministro de Japón, Shinzo Abe. Este AAGC indo-japonés es parte de lo que se ha dado en llamar el «Corredor Indo-Pacífico de la Libertad» (Indo-Pacific Freedom Corridor, IPFC), que la India y Japón están abriendo para contrarrestar la Ruta de la Seda, con dinero japonés y aprovechando la presencia india ya establecida en África [1].

Bajo el primer ministro Abe, Japón se ha implicado en una agenda anti-china cada vez más agresiva que incluye la disputa alrededor de las islas Diaoyutai –las que Japón denomina «islas Senkaku»–, en el este del Mar de China. Japón optó además por la instalación de sistemas estadounidenses de defensa misilística y es considerado, bajo la administración de Abe, como el más fuerte aliado militar de Estados Unidos en Asia. Cuando Abe se reunió con Trump en febrero, el presidente de Estados Unidos reafirmó los términos del tratado de defensa mutua entre ambos países y dejó claro que ese acuerdo incluye las islas en disputa, a pesar de tratarse de pequeños territorios estériles.
Modi en Washington y Tel Aviv

Semanas después, el 27 de junio, el primer ministro de la India se reunió en Washington con el presidente de Estados Unidos. El día anterior, el Departamento de Estado había convenientemente incluido a Mohammad Yusuf Shah y su grupo islamista separatista de Cachemira Hizb-ul-Muyahidines –con base en Pakistán– en la lista oficial de «terroristas mundiales especialmente designados» (Specially Designated Global Terrorist, SDGT). Esa decisión abre la puerta, entre otras cosas, a la adopción de sanciones estadounidenses contra Pakistán [2].

Como resultado de las conversaciones entre Modi y Trump, Estados Unidos aprobó la venta –por más de 3 000 millones de dólares– de 22 drones Guardian, considerados como un elemento que puede modificar la situación a favor de la India. Entre otros factores a tener en cuenta se cuentan la creciente cooperación militar y el hecho que la India aceptó comprar gas licuado estadounidense. Modi parecía tan satisfecho de estas conversaciones en Washington que incluso invitó a la hija del presidente de Estados Unidos, Ivanka Trump, a presidir la delegación de ese país a la Cumbre Global del Empresariado (Global Entrepreneurship Summit, GES), prevista para este año en la India [3].

Ya con la aureola de su claro éxito político en Washington, el primer ministro indio voló a Israel, el 7 de julio, para tener allí una reunión sin precedente entre un jefe de gobierno indio y su homólogo israelí. Los medios indios saludaron las conversaciones entre Narendra Modi y Benyamin Netanyahu como una importante evolución en la política exterior de la India.

Es en este punto que las cosas se tornan seriamente interesantes. Ha existido una colaboración secreta que incluye los buenos oficios del servicio de inteligencia de Israel, el Mossad, a favor de la agencia de inteligencia de la India, la Research and Analysis Wing (R&AW). En 2008, el embajador de Israel en la India, Mark Sofer, reveló por ejemplo que durante la guerra de Kargil, en 1999, la inteligencia israelí entregó al ejército indio imágenes satelitales vitales para Pakistán, que permitieron a la India bombardear con precisión las posiciones de las tropas pakistaníes que ocupaban varios puntos en el Estado indio de Jammu y Cachemira [4].

El extraño papel de Ajit Doval

La visita de Modi a Tel Aviv, en julio de 2017, estaba en preparación desde hacía meses. Ya en febrero Modi había enviado su consejero de seguridad nacional, Ajit Doval, a Tel Aviv para discutir detalles de ese viaje. Doval se reunió entonces con Yosef Cohen, actual jefe del Mossad, para hablar, entre otras cosas, de las alegaciones sobre un respaldo de China y Pakistán, así como de otros Estados, a los talibanes en Afganistán, cerca de la frontera afgano-pakistaní.

Doval no es un sentimental. Es el autor de la doctrina que lleva su nombre, que ha dado lugar a un reciente movimiento de la política india de seguridad en relación con Pakistán de lo que Doval llama «defensiva» a «defensiva ofensiva». Doval está al parecer tras los ataques llamados quirúrgicos registrados en Pakistán en septiembre de 2016 y el levantamiento de militantes pro-indios en la Cachemira pakistaní.

Según la descripción que de ella hacía recientemente un blog indio, la «Doctrina Doval», formulada en sus discursos de 2014 y 2015, después de su nominación como consejero de Modi para la seguridad nacional, apunta esencialmente hacia China y Pakistán y se compone de 3 elementos: «Irrelevancia de la moral y del extremismo libre de cálculo o calibración y confianza en lo militar».

Es evidente que Doval no parece interesarse mucho por las soluciones diplomáticas [5].

Sea lo que sea que se haya decidido en privado entre Modi y Washington en el mes de junio, o con Tel Aviv a principios de julio, fue precisamente en ese lapso de tiempo que estalló la llamada disputa de Doklan debido a la decisión india de enviar tropas para utilizar la fuerza contra las construcciones chinas en la zona sensible entre China, Bután y la India, en la meseta tibetana.

Por su parte, China cita una carta que el ex primer ministro indio Jawaharlal Nehru dirigió en 1959 a su homólogo chino Chou En-Lai, en la que se concluye:

    «Esta convención de 1890 define también la frontera entre [el Estado indio de] Sikkim y el Tíbet y la frontera se estableció [físicamente] después, en 1895. No existe entonces ninguna disputa en cuanto a la demarcación que se hizo entre Sikkim y el Tíbet.»

China cita también como referencia una carta del 10 de mayo de 2016, junto a la convención de 1890 y el intercambio epistolar de los años 1959 y 1960, según los cuales:

    «Las dos partes concuerdan en cuanto al alineamiento de la frontera en Sikkim.»

Como factor final, China proclama públicamente que notificó a la India la construcción de la carretera que hoy se está concretando, notificación que demuestra su buena voluntad [6].

A estas alturas, la verdadera cuestión no es tanto si los argumentos chinos son o no válidos a la luz del derecho internacional sino que todo lo que rodea este reciente incidente de Doklam entre China y la India sugiere la presencia de la mano peluda de Washington y de Tel Aviv como cómplices del gobierno de Modi con el fin de utilizar esta confrontación para sabotear los progresos del enorme proyecto chino de desarrollo de la «Ruta de la Seda», tratando de desatar une nueva guerra a través de intermediarios bajo la instigación de Estados Unidos.

La creciente disputa sobre Doklam nunca debió llegar a una escalada militar. Esa fue una decisión deliberada del gobierno de Modi y lleva claramente la huella de Ajit Doval, el consejero de seguridad nacional de Modi y ex jefe de la inteligencia india.

¿Será que Narendra Modi ha cambiado de bando, después de haber sido un verdadero partidario de una solución pacífica de los litigios fronterizos entre la India y Pakistán, y también entre la India y China, en un espíritu de buena voluntad y de colaboración en el seno de la OCS? ¿O estaba actuando como un Jano [el mitológico dios de las dos caras], en función de sus alianzas, desde el inicio de su mandato como primer ministro, en 2014, como caballo de Troya de Gran Bretaña, Estados Unidos e Israel para sabotear la promoción por parte de China de la nueva Ruta de la Seda euroasiática?

Aún es desconocida la respuesta, al menos para este autor. Pero una fuente india bien informada y estrechamente vinculada a las fuerzas militares indias me hizo saber en una reciente correspondencia que poco después de la elección de Trump, en noviembre de 2016, un consejero de inteligencia del círculo de Trump declaró sin cortapisas que no habría guerra entre Estados Unidos y China sino más bien una guerra entre la India y China en la región del Himalaya. Eso fue en noviembre, cuando la calma reinaba en Doklam.
F. William Engdahl
[1] “In Welcoming Shinzo Abe, Trump Affirms U.S. Commitment to Defending Japan”, Julie Hirschfeld y Peter Baker, The New York Times, 10 de febrero de 2017.

[2] “Sanctioning Syed Salahuddin: Too Little, Too Late”, Sudha Ramachandran, Terrorism Monitor Volume 15, Issue 15, Jamestown Foundation, 28 de julio de 2017.

[3] “Top 10 takeaways from Modi’s U.S. visit”, The Hindu, 27 de junio de 2017.

[4] Deadly Impasse: Kashmir and Inda-Pakistani Relations at the Dawn of a New Century, Sumit Ganguly, Cambridge University Press, 2016.

[5] “What is the Doval doctrine?”, Ankith Bp, Quora, 19 de septiembre de 2016.

[6] “New Aftergrowth in India, China Doklam Dispute”, Sputnik, 3 de agosto de 2017.
Fuente: red voltaire

lunes, 7 de agosto de 2017

CONGRESO ESTADOUNIDENSE IMPONIENDOSE A TRUMP




El establishment estadounidense contra el mundo

por Thierry Meyssan

La clase dirigente estadounidense se siente amenazada por los cambios internacionales que el presidente Donald Trump está impulsando. Y ahora acaba de establecer una alianza para someterlo al tutelaje del Congreso de Estados Unidos. Mediante una ley que el Congreso acaba de adoptar de manera casi unánime, la clase dirigente estadounidense impone sanciones contra Corea del Norte, Irán y Rusia y torpedea las inversiones de la Unión Europea y China. Su objetivo es detener la política de cooperación y desarrollo del presidente Trump y volver a la doctrina Wolfowitz, una doctrina de confrontación y supremacía de Estados Unidos.
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Es un escándalo sin precedentes. El jefe del personal de la Casa Blanca, Reince Priebus, era parte del complot destinado a desestabilizar al presidente Trump y preparar su destitución. Priebus estaba alimentando las filtraciones cotidianas que han venido perturbando la vida política estadounidense, principalmente las vinculadas a la supuesta colusión entre el equipo de Donald Trump y el Kremlin [1]. Al despedirlo, el presidente Trump entró en conflicto con el establishment del Partido Republicano, partido que el propio Priebus presidió en su momento.

Dicho sea de paso, todas esas “filtraciones” sobre las agendas y contactos de diferentes personas no han aportado absolutamente ninguna prueba sobre las acusaciones contra Trump y su equipo de campaña.

La reorganización del equipo de Trump, después del despido de Priebus, ha sido en detrimento de las personalidades republicanas y a favor de los militares que se oponen al tutelaje del Estado Profundo. De hecho, ha dejado de existir la alianza con Donald Trump que el Partido Republicano había tenido que aceptar, de mala gana, el 21 de junio de 2016, durante la convención de investidura del hoy presidente de Estados Unidos.

Así que nos encontramos nuevamente ante la ecuación inicial: de un lado, el presidente de la «América Profunda»; del otro, toda la clase dirigente de Washington respaldada por el Estado Profundo –o sea, la parte de la administración a cargo de mantener la continuidad del Estado más allá de la alternancia entre los grupos políticos.

Es evidente que esa coalición cuenta con el respaldo del Reino Unido y de Israel.

Y sucedió lo que tenía que suceder: los líderes demócratas y republicanos se han puesto de acuerdo para contrarrestar la política exterior del presidente Donald Trump y mantener sus prerrogativas imperiales.

Con ese objetivo acaban de adoptar en el Congreso una ley de 70 páginas que impone oficialmente sanciones contra Corea del Norte, contra Irán y contra Rusia [2]. De manera unilateral, ese texto impone además a todos los demás Estados del mundo la obligación de respetar las sanciones comerciales estadounidenses. Por consiguiente, esas sanciones se aplican de hecho tanto a la Unión Europea como a China, al igual que a los Estados oficialmente designados como blancos de esas medidas punitivas.

Sólo 5 parlamentarios se separaron de esa coalición y votaron en contra de esta ley: los representantes Justin Amash, Tom Massie y Jimmy Duncan y los senadores Rand Paul y Bernie Sanders.

Varias disposiciones de esa ley prohíben más o menos al poder ejecutivo estadounidense –o sea, a la Casa Blanca y las diferentes dependencias federales– aligerar en alguna forma las sanciones comerciales que el Congreso impone. Donald Trump se ve así teóricamente atado de pies y manos.

Por supuesto, siempre le queda al presidente Trump la posibilidad de oponer su veto a la ley aprobada por los parlamentarios. Pero, según la Constitución estadounidense, el Congreso sólo tendría que volver a votar el texto en los mismos términos para hacer prevalecer su voluntad ante el veto del presidente. Así que este último se limitará a firmar la ley para ahorrarse el peligro de sufrir una derrota ante los parlamentarios.

El hecho es que estamos a punto de ser testigos, en los próximos días, de una guerra inédita. Los partidos políticos estadounidenses tienen intenciones de echar abajo la «doctrina Trump», según la cual es mediante su propio desarrollo económico que Estados Unidos debe mantener su liderazgo mundial. Y pretenden, por el contrario, volver a la «doctrina Wolfowitz» de 1992, la cual estipula que, para mantener su posición de predominio mundial, Washington debe obstaculizar el desarrollo de todo posible competidor [3].

Paul Wolfowitz es un trotskista que se puso al servicio del presidente republicano George Bush padre en la lucha contra Rusia. Diez años después, bajo la administración del también republicano George Bush hijo, Wolfowitz fue secretario adjunto de Defensa y posteriormente presidente del Banco Mundial. Pero en la elección presidencial del año pasado, Wolfowitz aportó su respaldo a la candidata demócrata Hillary Clinton. En 1992, Wolfowitz escribía que para Estados Unidos el competidor más peligroso era… la Unión Europea y que Washington tendría que destruirla políticamente, e incluso en el plano económico.

La ley que los parlamentarios estadounidenses acaban de adoptar pone en peligro todo lo que Donald Trump había logrado durante los últimos 6 meses, específicamente en la lucha contra la Hermandad Musulmana y sus organizaciones yihadistas, la preparación de la independencia de la región de Donbass –que acaba de anunciar que pasará a llamarse Malorossiya (Pequeña Rusia)– y el restablecimiento de la Ruta de la Seda.

Como primera medida de respuesta, Rusia ya hizo saber a Washington que tendrá que reducir el número de funcionarios de su embajada en Moscú al número de funcionarios que cuenta la embajada rusa en la capital federal estadounidense, o sea 455 personas, expulsando así a 755 diplomáticos estadounidenses. Eso quiere decir que la embajada estadounidense en Rusia contaba 1 210 funcionarios. Moscú hace notar así que si ha existido algún tipo de interferencia rusa en la política estadounidense, no se trata ciertamente de nada comparable con la envergadura de la injerencia de Estados Unidos en la vida política rusa.

Por cierto, el 27 de febrero pasado, el ministro ruso de Defensa, Serguei Choigu, anunció al parlamento de la Federación Rusa que sus fuerzas armadas cuentan ahora con la capacidad de organizar –ellas también– «revoluciones de colores», algo que Estados Unidos viene haciendo desde hace 28 años.

Mientras tanto, los europeos ven con estupor como sus amigos en Washington –Barack Obama, Hillary Clinton, John McCain– acaban de bloquear toda esperanza de crecimiento en los países de la Unión Europea. Sin embargo, a pesar de esta cruel sorpresa, los europeos siguen sin entender que el supuestamente «imprevisible» Donald Trump en realidad es su mejor aliado. Totalmente aturdidos por ese voto del Congreso estadounidense, que los sorprende en plenas vacaciones de verano, los europeos no hallan nada mejor que ponerse «en posición de espera».

A falta de una reacción inmediata podrán verse arruinadas las empresas que invirtieron en la solución de la comisión europea encargada de garantizar el abastecimiento energético de la Unión. Wintershall, E.ON Ruhrgas, N. V. Nederlandse Gasunie y Engie (la antigua GDF Suez) están implicadas en la construcción de la nueva tubería paralela a la tubería ya existente del gasoducto Nord Stream, trabajo ahora prohibido por el Congreso de Estados Unidos. Con ello pierden esas empresas no sólo la posibilidad de presentarse como aspirantes en procesos de licitaciones en Estados Unidos sino también todos sus fondos depositados en suelo estadounidense. Se les bloquea además de inmediato todo acceso a los bancos internacionales y no podrán continuar sus actividades fuera de la Unión Europea.

El gobierno alemán ha sido, por el momento, el único en expresar su descontento. No se sabe si logrará convencer a los demás gobiernos europeos y obtener que la Unión Europea se rebele al fin contra su amo estadounidense. Nunca antes se había visto una crisis similar y por tanto no existen puntos de referencia que permitan anticipar el curso de los acontecimientos. Es probable que varios Estados miembros de la UE defiendan, aún en contra de sus socios europeos, los intereses de Estados Unidos, o más bien la versión de esos intereses que presenta el Congreso estadounidense.

Como cualquier otro país, Estados Unidos tiene derecho a prohibir a sus empresas que mantengan relaciones comerciales con tal o más cual Estado extranjero, así como a prohibir los intercambios con empresas de otras nacionalidades.

Pero, según la Carta de las Naciones Unidas, ningún Estado puede imponer a otro sus propias decisiones en materia de comercio. Y eso es lo que hizo Estados Unidos con su política de sanciones contra Cuba [4].

En aquel momento, por iniciativa de Fidel Castro –que no era comunista–, el Gobierno Revolucionario de Cuba inició una Reforma Agraria que no fue del agrado de Washington [5]. Los países miembros de la OTAN, cuya última preocupación era la suerte de aquella islita del Caribe, se plegaron a aquellas sanciones. Poco a poco, el soberbio Occidente pasó a ver como algo normal el tratar de rendir por hambre a los Estados que se resistían al poderoso amo estadounidense. Hoy vemos, por primera vez, como la propia Unión Europea se ve directamente afectada por una forma de dominación que ella misma ayudó a instaurar.

Más que nunca, el conflicto entre Trump y el establishment estadounidense adopta una forma cultural. En ese conflicto se enfrentan los descendientes de los inmigrantes que llegaron a Estados Unidos en busca del «American Dream» [6] y los descendientes de los puritanos que llegaron a América a bordo del Mayflower [7].

Eso explica, por ejemplo, las críticas de la prensa internacional sobre el lenguaje, ciertamente vulgar, del nuevo jefe de prensa de la Casa Blanca, Anthony Scaramucci. Hasta ahora, Hollywood había reflejado sin problemas los modales poco convencionales de los hombres de negocios neoyorquinos. Pero ese lenguaje soez es presentado ahora como algo incompatible con el ejercicio del poder. El ex presidente Richard Nixon solía expresarse así y fue una de las cosas que se le reprochó cuando el FBI organizó el escándalo del Watergate para obligarlo a dimitir. Sin embargo todos reconocen que Nixon fue un gran presidente –puso fin a la guerra de Vietnam y reequilibró las relaciones internacionales al establecer vínculos diplomáticos con la República Popular China, frente a la URSS. Resulta sorprendente ver a la prensa europea repetir hoy el argumento puritano, religioso, contra el vocabulario de Scaramucci para juzgar la competencia del equipo de Trump en materia de política, como también sorprende que el propio Trump lo haya despedido a pesar de que acababa de nombrarlo.

El futuro del mundo puede estar en juego tras lo que hoy parece una simple lucha de clanes. Es posible que esté en juego la posibilidad de que ese futuro esté hecho de enfrentamiento y dominación o de que sea un futuro de cooperación y desarrollo.
Thierry Meyssan

[1] “State Secrets: How an Avalanche of Media Leaks is Harming National Security”, Senate Homeland Security and Governmental Affairs Committee, 6 de julio de 2017.

[2] H.R.3364 - Countering America’s Adversaries Through Sanctions Act

[3] «US Strategy Plan Calls For Insuring No Rivals Develop», Patrick E. Tyler, The New York Times, 8 de marzo de 1992. En la página 14 de esa misma edición del New York Times también aparecen largos fragmentos del informe secreto de Wolfowitz: «Excerpts from Pentagon’s Plan: "Prevent the Re-Emergence of a New Rival"». Información adicional al respecto aparece en «Keeping the US First, Pentagon Would preclude a Rival Superpower», Barton Gellman, The Washington Post, 11 de marzo de 1992.

[4] El autor se refiere aquí a lo que los medios de prensa occidentales llaman eufemísticamente el «embargo» económico, comercial y financiero de Estados Unidos contra Cuba, algo que los cubanos llaman simple y llanamente «el bloqueo», debido a su evidente similitud con un asedio de tipo militar. Nota de la Red Voltaire.

[5] «El robo más largo de la historia cometido por un país contra otro», por Jorge Wejebe Cobo, Agencia Cubana de Noticias, Red Voltaire, 19 de julio de 2017.

[6] El llamado “sueño americano”. Nota de la Red Voltaire.

[7] «Estados Unidos, ¿se reforma o se desgarra?», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 26 de octubre de 2016.

Fuente: red voltaire